Consideraciones a tener en cuenta en el sexo anal:.
Cuando se vaya a realizar la penetración anal...
1.- Por tratarse de un esfínter muscular tiende a ofrecer
resistencias por lo cual debe procurarse una buena relajación corporal.
2.- Como, a diferencia de la vagina, no se autolubrica, deberá
ser utilizada una crema o gel lubricante no irritante, para tal fin, tanto en
el pene o dedo como en el ano.
3.- Realizar la penetración de manera cuidadosa y suave,
paulatina (a veces es conveniente dilatar primero con un dedo o un plug anal
antes de la introducción del pene), retirándose si la compañera,
o compañero, refiere un dolor intenso que no tolera o si hay fuerte resistencia,
o sencillamente si no le agrada.
4.- El uso del preservativo o condon es muy importante pues
la mucosa rectal es una vía de entrada de virus y bacterias.
5.- Jamás realizar una penetración vaginal luego
de la anal, ya que se corre el peligro de contaminar la vagina con flora bacteriana
proveniente del recto y que el pene llevaría consigo; de querer hacerse
debería usarse otro profiláctico o, en caso de no usarlo, efectuar
una higiene cuidadosa.
6.- Nunca penetrar contra la voluntad de la pareja
En ocasiones hay resistencias o negativas a hacerlo por el
dolor, otras por preceptos morales o religiosos, o porque no resulta placentero.
Una de las causas de disgusto, en ambos, puede ser la presencia de materia fecal
al retirar el pene. Algunos pacientes homosexuales refieren que utilizan enemas
previas para limpiar la zona, pero este método no es de muy frecuente
uso.
Para muchas parejas heterosexuales el sexo anal puede ser una
alternativa que produzca grandes satisfacciones eróticas y sexuales.
No obstante, debido sobre todo a que se le ha considerado un "tabú",
son muchas las preguntas que genera y algunas las precauciones que exige. Saberlas
nunca está de más.
Las opiniones acerca del sexo anal son muchas y variadas, e
incluso encontradas y contradictorias. No todo el mundo acepta (sobre todo por
razones éticas y religiosas) que este tipo de relación sea "normal"
en una pareja heterosexual, pero lo cierto es que muchas personas ven en el
coito anal una manera como cualquier otra de disfrutar del sexo, un equivalente
al oral o al vaginal. No obstante, el clima de ocultación, la presión
de los prejuicios y el hecho de que el tema haya sido considerado un tabú
ha ocasionado que en cuanto al sexo anal todo sean preguntas, dudas y silencio.
Buscarles respuesta es la mejor manera de acabar con los riesgos innecesarios
y los problemas derivados de la ignorancia. Porque el sexo anal tam-bién
exige sus propias precauciones.
Precauciones a tener en cuenta en la practia del sexo
anal:
Entre las medidas preventivas más evidentes, existe
la del preservativo. Aunque su uso está extendido en las relaciones de
tipo vaginal (todo el mundo conoce los riesgos que comporta no usarlo, Sida
y enfermedades de transmisión sexual), no sucede lo mismo en cuanto al
anal. No obstante es necesario usar preservativo como prevención contra
la enfermedad del SIDA: ya que el VIH se transmite fácilmente por una
zona que carece de lubricación natural y que, por tanto, es más
propensa a los desgarres y lesiones sangrantes que, al mezclarse con un semen
infectado contribuyen a extender la enfermedad.
A ello, sería recomendable añadir otras precauciones
que nunca deben parecer innecesarias. La más importante: tras haber practicado
el sexo anal no debe pasarse NUNCA al sexo vaginal directamente. Es necesario
tomas medidas de higiene, como lavarse el pene (o el dedo si éste también
ha intervenido en la penetración), también es necesario cambiar
el preservativo, ya que en el ano hay bacterias que, aquí puede que no
ocasionen problemas pero si puede hacerlo en la vagina.
Por otra parte, no está de más tener en cuenta
como medida la necesidad de que el hombre no sea brusco con su pareja que, para
poder ser penetrada, debe estar muy excitada o excitado si en su caso se trata
de una pareja homosexual. Si no se la excita adecuadamente, sobre todo en el
esfínter anal, le puede resultar doloroso y molesto además de
provocarle desgarres y lesiones importantes. Por este motivo, un lubricante
artificial (con base acuosa, vaselina y aceites puede perjudicar al látex
del preservativo) puede resultar de ayuda para facilitar la penetración
que, por sí sola, no es sencilla. Si además la pareja estimula
manualmente la zona para así dilatar el esfín-ter anal esta práctica
no tiene porque resultar dolorosa.
Una última precaución, ya repetida seguramente, de seguro por
su importancia, es la HIGIENE. Es evidente que para que todo resulte ameno y
placentero la persona penetrada debe haber evacuado antes para que la última
parte del colon esté lo más limpia posible y no haya dificultades
en la penetración. Finalmente, un lavado concentrado en la zona nunca
está demás.
Algunas alternativas al coito anal...
1.- Penetración vaginal posterior, coito a tergo. La
penetración desde atrás no deja de se una alternativa al coito
anal. Aunque el pene se introduce por la vagina el ángulo de penetración
y la perspectiva visual desde atrás hace que parezca una experiencia
diferente a la práctica del coito en otras posturas, fantaseando se puede
imaginar una penetración anal.
2.- Sería interesante y a la vez divertido hablar de
la penetración anal sin ponerla en práctica, ya tendrá
tiempo si a ambos miembros de la pareja les apetece. Mientras su pareja le estimula
con la mano y le cuenta la fantasía sexual más excitante que pueda
imaginarse o que haya leído en un libro o en una revista. Decir cosas
obscenas sobre un tema prohibido es tan bueno como practicarlo. Pueden probar
.
3.- Practiquen el masaje anal. Para ambos sexos. Póngase
un guante de látex y lubrique bien la zona. Cosquillee el borde del ano.
Dé vueltas a su alrededor con el dedo. Cuando su pareja esté lista,
introduzca el dedo (con la uña bien cortada) lentamente. Haga que su
pareja contraiga el músculo anal alrededor de su dedo, inhalando mientras
ella o él lo hacen. Como variante, agite su dedo suavemente mientras
su pareja contrae y relaja los músculos anales.
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